lunes, 5 de abril de 2010

HORIZONTE INSTITUCIONAL

1.1.1 MISIÒN.

La Institución Educativa Julio Cesar García, tiene como MISIÓN la formación integral de los estudiantes en competencias cognitivas, socio afectivas, comunicativas, ciudadanas y laborales, mediante procesos que incluyen la intervención técnica, tecnológica, humanística, constructiva de la gestión directiva, administrativa, académica y comunitaria, mediante los núcleos de emprendimiento, tecnología, cooperativismo y humanidades, a partir de experiencias pedagógicas activas y ejercicios de investigación formativa, que responden a las necesidades del contexto local, regional, nacional y universal.

1.1.2 VISIÒN.

La Institución Educativa Julio Cesar García, en el año 2015 será una entidad reconocida en la formación de líderes para la convivencia armónica y la gestión de proyectos de emprendimiento empresarial, a partir de procesos de formación técnica, científica, tecnológica, y humanística, que le permita a los estudiantes convertirse en personas proactivas en la resolución de problemas de contexto, en el orden local, regional, nacional y universal en virtud de una mejor calidad de vida.

1.1.3 POLITICA DE CALIDAD.

La institución Educativa Julio Cesar García, ofrece una educación integral en los niveles de preescolar, básica y

media comercial, fundamentada en un plan de estudios con áreas pertinentes, buscando la promoción de estudiantes competentes social, cultural, científica y tecnológicamente dentro de un programa de mejoramiento continuo.

1.1.4 OBJETIVOS INSTITUCIONALES.

1.1.4.1 OBJETIVOS GENERALES

Propiciar una formación integral que permita a los educandos un conocimiento basado en actitudes críticas e investigativas, frente a los conocimientos en los aspectos ético, social, cultural, estético, trascendente, político, económico y comercial, de tal manera que puedan proyectarse e interactuar como líderes de su entorno en el mundo laboral.

Ø Promover la participación, reflexión, deliberación e implementación del P.E.I. en un contexto democrático y participativo.

Ø Desarrollar estrategias, programas, planes y proyectos, que impulsen y desarrollen el PE.I. para optimizar la calidad educativa como insumo de la formación integral de la población estudiantil, teniendo en cuenta, el desarrollo de competencias generales y específicas.

Ø Fortalecer los procesos de capacitación, actualización, formación y gestión de los diferentes estamentos institucionales.

Ø Incrementar la capacidad de gestión de los recursos financieros y económicos mediante el establecimiento de estrategias orientadas a la sostenibilidad del P.E.I.

Ø Impulsar un trabajo de permanente renovación curricular, orientada a lograr una educación más activa, participativa y liberadora centrada en el alumno.

Ø Mejorar la infraestructura física y el mobiliario escolar para generar ambientes educativos que propicien la construcción de aprendizajes significativos.

1.1.4.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS

Ø Propiciar la formación de alumnos críticos, libres y creativos, de tal manera que los prepare para el ingreso a los niveles superiores del proceso educativo.

Ø Permitir la participación y el cuestionamiento en el proceso administrativo, con el fin de mejorarlo y enriquecerlo.

Ø Elaborar proyectos que conlleven al mejoramiento de la calidad de vida de los alumnos y de la comunidad, mejorando su bienestar en los aspectos social, cultural. de salud física y mental.

Ø Preparar y desarrollar talleres con el profesorado, para el mejoramiento en el desempeño del proceso enseñanza aprendizaje.

Ø Rescatar valores morales, religiosos, culturales, sociales y demás valores del desarrollo humano, mediante la participación en las diferentes actividades programadas en la Institución que conlleven a una convivencia pacífica.

1.1.5. FILOSOFÍA INSTITUCIONAL.

“Ser un centro educativo de formación académica y técnica que propende por la formación de personas competentes para el campo laboral, académico y social, comprometidas en su propia superación y enfocadas al avance de su entorno familiar, académico, social y laboral”.

Para la comunidad juliocesariana el ser humano es por naturaleza un ser que piensa, siente, dialoga, construye, interpreta y transforma su realidad.

En efecto, nuestro PEI apoya su destino histórico en la concepción de un estudiante que se prepara para vivenciar proyectos de civilidad, formar un proyecto de vida desde una concepción de emprendimiento apoyado en el desarrollo y competencias generales y específicas que fortalezcan su perfil laboral.

Entendemos los procesos de formación como la intervención constructiva y significativa de directivos, docentes, estudiantes y padres de familia, actores y protagonistas de la propuesta educativa mediante la interacción con la naturaleza y la sociedad. Así mismo, se recrea el componente educativo como una posibilidad de trascender la dimensión humana, fortaleciendo los valores de una espiritualidad que de sentido pleno a la vida.

Son pilares de nuestra filosofía:

ü La formación en los valores constitucionales, legales, institucionales, culturales y familiares propios de nuestra colectividad.

ü El reconocimiento y el respeto de los derechos y deberes fundamentales constitucionales, legales e institucionales.

ü La convivencia pacífica como elemento fundamental de la interacción del joven con sus semejantes.

ü La participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida institucional.

La formación integral que la Institución transmitirá a los jóvenes deberá abundar el reconocimiento de los valores y su importancia en los espacios familiares, sociales y laborales. Tales valores serán entendidos como el conjunto de cualidades que forman la personalidad y permiten la convivencia sana y pacífica basada en la tolerancia y el respeto mutuo.

1.1.6. PERFIL DEL ESTUDIANTE

Debe ser un estudiante disciplinado preocupado por su desarrollo cognitivo, por el cumplimiento de sus deberes, su atención en clase y su aprendizaje. Es un joven que guarda respeto por la autoridad, cree en la capacidad y experiencia del docente. Es un adolescente que concibe a la Institución Educativa como un lugar especial para el aprendizaje, donde obtiene siempre algo bueno para su vida y desarrollo personal. Es un estudiante que entrega a tiempo y sin conformismos sus trabajos, tareas y ejercicios. Es un estudiante que se interesa por saber más del tema expuesto en clase, por profundizar y aumentar los conocimientos nuevos. Es un estudiante que investiga extraclase los contenidos del curso, dudando siempre de que lo que expone el docente no es la última palabra. Es un estudiante oportuno, contextualizado a cada momento que trabaja en el colegio. Es un joven preocupado e interesado porque en su Hoja de vida no hayan anotaciones negativas, entonces actúa en consecuencia. En pocas palabras es un joven que tiene autonomía, no es conformista con su desarrollo y va más allá de lo recomendado, se exige en el estudio, produce y es crítico positivo de su entorno. Participa en diversas actividades extraclase como teatro, danza, dibujo, música, entre otros, para retroalimentar y aumentar sus capacidades. Destina el tiempo de clase para la actividad que fue recomendado por el docente.

1.2. MODELO PEDAGOGICO

MODELO SOCIO-TECNOLOGICO

El modelo pedagógico de la institución educativa Julio César García, es la ruta de acción que guía y que responde a las formas de proceder a nivel conceptual, procedimental y actitudinal en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Estos criterios se expresan en el perfil de hombre que se desea formar, en sus relaciones entra e interpersonales (aprender a ser) las competencias cognitivas (aprender a aprender y aprender a pensar), en las competencias comunicativas y convivencia ciudadana (aprender a convivir).

El modelo pedagógico como ruta sustenta acciones que dan cuenta de las realidades existentes y marca la perspectiva de la institución que se desea o que soñamos. En este sentido, el espacio de intervención que define el modelo convive con realidades presentes y potenciales que contienen factores de riesgo y de desarrollo.

El futuro de la institución se encuentra inscrito en las realidades potenciales o en el presente que se quiere transformar. En efecto, actuamos en función de la realidad y el modelo pedagógico es el que gestiona las posibilidades de intervención y define rumbos alternativos de desarrollo de los procesos formativos.

El modelo pedagógico que orienta a la institución educativa Julio Cesar García, se constituye desde un enfoque socio-tecnológico, y se fundamenta en los conceptos de SER HUMANO, DESARROLLO, SOCIEDAD Y CULTURA. Delimitar estos conceptos significa precisar el sentido y la finalidad de la educación, además ayudan a establecer el norte y la dirección de los procesos formativos de la institución educativa.

1.2.1 CONCEPTO DE SER HUMANO

Se concibe al hombre como un sujeto que siente, piensa y actúa en virtud de su naturaleza compleja e integral. Esta visión de hombre da cuenta de la formación de un ser competente que sea capaz de saber pensar, saber hacer, saber convivir con los demás y saber emprender y producir. Esto se logra mediante el desarrollo de las competencias socio-afectiva, cognitiva, comunicativa, ciudadana y laboral, las cuales le brindan al estudiante las bases necesarias para elaborar su propio proyecto de vida individual y social de una manera crítica, reflexiva y activa.

La propuesta de formación integral del ser humano, responde a necesidades de desarrollo de las dimensiones específicas, tales como:

1.2.2 DIMENSIÓN ANTROPOLÓGICA: Constituye la singularidad, la originalidad, creatividad, la libertad de opción, elección y decisión responsable, la relación con el otro y la trascendencia, tal como propone Giovanni Iafrancesco, en su propuesta de escuela transformadora.

1.2.3 DIMENSIÓN AXIOLÓGICA: Entendida cono los principios y valores humanos, religiosos y sociales que orienta la formación individual y social de nuestro P.E.I.

1.2.4 DIMENSIÓN ÉTICO-MORAL: Se propende por el desarrollo de ACTITUDES y COMPORTAMIENTOS que generen una cultura de ciudad, de nación y de globalidad, a partir de estándares básicos de convivencia social.

1.2.5 DIMENSIÓN FORMATIVA: Tiene como referente el desarrollo del componente espiritual, intelectivo, socio-afectivo, psico-motriz y comunicativo, que le permitan al estudiante juliocesariano fortalecer su ser, su pensamiento, su sentimiento, sus procedimientos, y su manera de expresar, quiénes son, qué piensan y saben, qué sienten y qué saben hacer, traducidas operativamente en el desarrollo de competencias básicas como a continuación se explican.

Las competencias socio-afectivas apuntan a la formación de un ser afectivo, emocional, espiritual, ético, moral y social, es decir, un individuo que esté dotado de elementos para aprender a conocerse a sí mismo, a los otros y a todo su entorno. En esta perspectiva, la institución educativa propende por el fortalecimiento de las actitudes, comportamientos, intereses y motivaciones para que el estudiante desarrolle los niveles de atención, comprensión, participación y socialización dentro y fuera del ámbito escolar.

Las competencias cognitivas se desarrollan en procura de que el estudiante aprenda a interpretar, argumentar y pueda proponer alternativas de solución a los problemas que los circundan en su vida cotidiana. Esto se logra teniendo en cuenta los procesos de evolución de las habilidades intelectivas de los estudiantes, las cuales van de lo simple a lo complejo y se asocian a la edad y madurez mental del ser humano. Desarrollar el potencial de aprendizaje de los educandos implica tener en cuenta todos los factores que influyen en dicho proceso, entre ellos, las actitudes, las aptitudes intelectivas, los desempeños, las habilidades, las destrezas y los hábitos, que desde la mediación educadora, desde el aula de clase y desde los procesos de enseñanza-aprendizaje, se propicia su desarrollo para que los estudiantes adquieran aprendizajes significativos.

Las competencias comunicativas tienen que ver con los procesos de socialización que se establecen en las relaciones interpersonales e intersubjetivas entre los miembros de la comunidad y, en particular, entre los estudiantes. Esto implica para la institución, fortalecer desde las acciones pedagógicas, las conductas, las actitudes y comportamientos, que se verán reflejados en los procesos comunicativos.

Las competencias ciudadanas favorecen el fortalecimiento de valores espirituales y morales, tales como la responsabilidad, el respeto, la justicia, la tolerancia, la laboriosidad, la dignidad y la solidaridad, que les sirvan a los estudiantes como herramientas para relacionarse con los otros de una manera comprensiva, para que desde el colectivo se contribuya a la construcción de una convivencia pacífica. En esta perspectiva, La institución educativa le brinda a los educandos elementos significativos, a la luz de unos principios humanos y culturales para que actúen de una manera participativa, responsable y constructiva en los procesos democráticos, respetando la pluralidad y las diferencias, tanto en su hogar, en su vida escolar y en otros contextos.

Las competencias laborales buscan que los estudiantes desarrollen actitudes, habilidades y destrezas laborales para que se puedan desempeñar con eficiencia, eficacia y efectividad en el mercado laboral. Brindar estrategias de acción para que puedan asumir diferentes roles laborales relacionados con la técnica y la tecnología, que sirvan como elementos para afrontar la complejidad de las prácticas laborales que existen en el mercado de producción.

Hay que resaltar, que existen dos tipos de competencias laborales, las generales y específicas. Las generales son el conjunto de conocimientos , habilidades, actitudes y valores que un joven estudiante debe desarrollar para desempeñarse de manera apropiada en cualquier entorno productivo, sin importar el sector económico de la actividad, el nivel de cargo, la complejidad de la tarea o el grado de responsabilidad adquirido. Con ellas, un joven actúa asertivamente, sabe trabajar en equipo, tiene sentido ético, maneja de forma acertada los recursos, puede solucionar problemas y aprende de las experiencias de los otros. Asimismo, adquiere las bases para crear, liderar y sostener negocios por cuenta propia.

Puede afirmarse que con el aprendizaje de estas competencias, un estudiante, al culminar su educación media, habrá desarrollado capacidades y habilidades que le permiten tener una inteligencia práctica y una mentalidad emprendedora para la vida productiva, e incluso para actuar en otros ámbitos.

Las Competencias Laborales Específicas están dirigidas a la formación de áreas de ocupación determinadas. La Institución Educativa Julio César García, tiene como propuesta el desarrollo de la capacidad de emprendimiento.

1.2.6 CONCEPTO DE DESARROLLO

El desarrollo del ser humano se concibe como un proceso secuencial, progresivo y dinámico, que está determinado por los factores bio-psico-sociales propios de un sujeto que siente, piensa y actúa en función de la consolidación de un proyecto de vida individual y social.

1.2.7 CONCEPTO DE CULTURA Y SOCIEDAD

La sociedad se asume como el grupo de personas que poseen y comparten patrones de comportamientos, pensamientos, creencias, valores, costumbres y principios, que se convierten en una trama de significados para interpretar su existencia y experiencias.

La cultura es un lugar de encuentro que permite el diálogo en la diversidad, es, a su vez, un espacio de búsquedas colectivas y formulación de un proyecto de futuro para los grupos humanos. Es en la vida cotidiana, en ese espacio y en ese tiempo donde transcurre el quehacer de las personas, su actividad laboral, sus relaciones familiares y sociales, su forma de vincularse a la actividad socio-política y otras, donde la cultura alcanza su carácter variado y multifacético. Sobre la base de estos presupuestos, crece la conciencia acerca de la necesidad de abordar la gestión para el desarrollo de la cultura desde una perspectiva que sitúe al hombre en el centro de ese proceso, dándole un valor real a la definición de un proyecto, donde la cultura se asuma como un Instrumento para el cambio dirigido a crear nuevos modos de ser y de vivir en el mundo.

Definido los conceptos anteriores, se procede a resolver los interrogantes que debe contener todo modelo pedagógico. Éste se constituye alrededor de unos componentes curriculares que dan cuenta de cuáles son los propósitos e intenciones formativas de la institución educativa, qué tipo de contenidos se deben enseñar, cuáles deben ser las secuencias para abordarlos, cómo enseñar esos contenidos, y, por último, definir el qué, cómo y cuándo evaluar. Cada uno de los anteriores componentes curriculares permite evidenciar el carácter y la organización de las prácticas educativas; que asumiéndolas de una manera interdependiente, establecen pautas y acciones más conscientes para facilitar el aprendizaje, el desarrollo y la cualificación de los procesos pedagógicos.


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